En Colombia, un número significativo de niños y niñas ha estado expuesto a situaciones de violencia, abuso, abandono o desplazamiento forzado. Estas experiencias dejan secuelas profundas que no siempre son visibles, pero que afectan su desarrollo emocional, social y cognitivo. Frente a esta realidad, la intervención psicosocial se posiciona como una herramienta fundamental para la restitución de derechos y la reconstrucción de proyectos de vida.
La Fundación FESANCO implementa este tipo de intervención en el marco de los Procesos Administrativos de Restablecimiento de Derechos (PARD), dirigidos a niñas, niños y adolescentes que han sido victimas de algún tipo de vulneración. El enfoque adoptado es integral y continuo, basado en el trabajo coordinado de equipos interdisciplinarios que incluyen psicólogos, trabajadores sociales y educadores especializados.
El proceso inicia con una evaluación diagnóstica que permite identificar las necesidades específicas de cada niño. A partir de allí, se desarrollan acompañamientos adaptados a su edad y contexto, orientadas el fortalecimiento de la autoestima y el desarrollo de habilidades emocionales. Este trabajo se complementa con acciones dirigidas al entorno familiar, siempre que existan condiciones para su restablecimiento como espacio protector.
Adicionalmente, la intervención incluye un componente educativo que busca garantizar la permanencia o reintegración escolar, así como actividades terapéuticas basadas en el arte, el deporte y el juego, entendidas como herramientas clave para la expresión emocional y la resignificación de experiencias traumáticas.

La evidencia señala que este tipo de acompañamiento tiene efectos positivos en la reducción de síntomas de ansiedad y depresión, la mejora del rendimiento académico y el fortalecimiento de la resiliencia. En consecuencia, la intervención psicosocial no solo impacta el bienestar inmediato de los usuarios, sino que incide en su desarrollo a largo plazo y en su capacidad de integración social.
En un contexto donde las afectaciones a la infancia son persistentes, estas estrategias representan una respuesta estructurada que combina atención especializada, acompañamiento humano y enfoque de derechos, con el objetivo de garantizar que los niños y niñas no solo superen experiencias adversas, sino que puedan construir un futuro con mayores oportunidades.


